martes, 26 de agosto de 2008

Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON

Han pasado ya cuatro meses desde que finalicé el viaje y por fin me digno a escribir. Creo que ya es hora de despertar del sueño y poner los pies en la tierra, aunque materialmente hace días que camino sobre ella. Después de mas de siete meses viajando lo que realmente cuesta de regresar es la cabeza, seguramente perdida en algún lugar remoto sin demasiadas ganas de volver a este mundo monótono, capitalista y lleno de falsedades. Un mundo en el que la mayoría de la gente se conforma viviendo de ilusiones y falsas esperanzas, sin ver poco mas de lo que les rodea y sin conocimiento alguno del resto del planeta. Huyendo de la realidad.
Es como despertar de un coma. Estas inmerso en un dulce sueño y de repente vuelves a la realidad. Sin noción del tiempo, no sabes si ha pasado un mes o cinco años. De un día para otro vuelven los horarios, empiezan a pasar las horas y con ellas los días. El segundero de la vida, parado hasta ese momento, se vuelve a poner en marcha. El ritmo de vida ya no lo pones tu, sino que te lo imponen. La vida cambia. El mundo ya no es de color de rosa. En la mente quedan los recuerdos de todo lo vivido, una experiencia inolvidable que para mi no tiene precio. Una aventura teórico-practica sobre la vida, la cual te aporta una sabiduría imposible de alcanzar de otra manera que no sea viajando. No he aprendido matemáticas ni física, que si geografía e ingles, pero he aprendido valores sobre la vida que te enseñan a comprender cosas que muchos son incapaces de entender. Una mente abierta por mil de cerradas, una futurista y la otra anclada en el pasado.
Durante esos siete meses y medio de viaje estuve por países muy diferentes los unos de los otros. Ese es el motivo por el cual no os puedo dar ninguno como mi preferido. Cada uno tiene su propia marca. "Increíble" es la palabra que define India, un país en el que se mezclan olores, colores y cultura, un país que te puede encantar (es mi caso) o desagradar sin mas, no hay términos medios. Nepal me trajo muy buenos recuerdos, ya que fue mi primer viaje que hice en avión hacía ya diez años. Hicimos (yo y mi chica) el trekking de "La vuelta de los Annapurnas", una superación personal física y mental que nos serviría para aplicarla a la vida diaria. Alba (mi chica) lo paso bastante mal en momentos determinados, pero ahora bien sabe que sin esfuerzo no hay recompensa. De Nepal me quedo con la vida de la montaña, dura pero gratificante. Tailandia fue el tercero, un país que ya conocía y que me tiene cautivado. Tailandia lo tiene todo: una gente encantadora, una comida buenisima, unos lugares de ensueño y además barato. Me viene a la mente motos, fiestas y colegas, un cóctel explosivo. El único inconveniente el "puto" turista sexual que mancha desde hace años el nombre de Tailandia. Después vino Laos, un país absolutamente desconocido para mi y el que mas me enamoró. Su encanto, la gente; una imagen, los niños y una palabra, "sabadí". Recuerdo Ko Chang como un país mas, un parón necesario y vital dentro del viaje. Una semana de "holidays" con despedida de los colegas y reencuentro con la pareja. Cambiaba el desmadre y la fiestas por el sentimiento mas profundo. Cambodia fue nuestra puerta de entrada a Vietnam. Únicamente templos (de Angkor), turistas y mas turistas, a parte del reencuentro fortuito con "los chungos". Vietnam, sin comentarios... unos hijos de puta! Una tortura psicológica día si y día también a base de pasotismo y desprecio hacia el viajero solitario, no así hacia el turista. Un recuerdo amargo del que únicamente se salvó el pueblo de Sapa.
Con practicamente la mitad del viaje transcurrido y muy buenos momentos vividos, llegaba la hora de la verdad, dejar la que había sido mi familia durante esos tres meses y empezar un nuevo viaje en solitario hacia los confines del mundo. Sumergirse en un mundo siempre soñado y desaparecer por un tiempo. Los inicios fueron duros pero día a día fui haciendome fuerte psicológicamente, con el consiguiente disfrute personal. Australia me la imaginaba mas autentica y la verdad es que me decepcionó en gran parte. La autenticidad se camuflaba bajo una falsificación barata. Un país con tendencias futuristas, mestizaje y caos insostenible. Un país muy "yanki". Me quedo con el monte Uluru, que aunque turístico es un lugar donde aun puedes sentir
la llamada de la tierra (similar a Machu Pichu), y los aborígenes... ese eslabón perdido que te hace volver a la prehistoria. Australia me trae recuerdos de dureza: dormir en el coche, gente pasando de ti, sin saber a donde ir, sensacion de atrapado, soledad. Un bajón en el viaje superado con las ganas de conocer y de tirar hacia delante. Nueva Zelanda fue lo contrario. Ya con la lección aprendida fue todo mucho mas fácil. Y es que con una "furgo"... no hay solitud que valga, estas como en casa. Unos paisajes de otro mundo me llenan la cabeza de imagenes y recuerdos. Mt. Cook y Tongariro me cautivaron, Farewell spit me enseño a vivir y Cape Reigna donde estaba el fin del mundo. A parte de un salto al vacío que hacia años que buscaba y no había encontrado el momento oportuno. En definitiva, cien mil patadas a Australia. Fueron dos las islas del Pacifico: Cook Islands y Fidji. La primera un paraíso perdido en el medio del pacifico y un nombre: Carlos, una persona autentica donde las hayan de la cual aprendí muchisimo. Un sitio donde vivir sin ser descubierto. Y la segunda, con mucho mas nombre que la anterior, se trata de un conjunto de islas donde la gente busca relax o todo lo contrario, fiesta. En una de esas fiestas conocí a Joshua, un colega de brisbane con el cual pasaría dos semanas en su casa, llevándome una impresión bastante mas positiva de Australia. Y es que ya lo digo yo: "necesitas de dos veces para opinar sobre un país". Y para finalizar, Japon. Un país para alucinar, donde al principio es duro sobrevivir y al final acaba atrapándote sin piedad. Volvía a encontrarme con Alba y esta vez por todo lo alto. Hoteles de lujo y banquetes a base de marisco se mezclaban para acabar el viaje por todo lo alto, una celebración bien merecida. Un país cien por cien cultural en el que cabe destacar su gente, increíblemente divertida y bondadosa, y su comida típica, "el sushi". En definitva, caro pero gustoso.
Un día amanecía y con el una fecha, la de la vuelta a casa. Un avión nos devolvía a nuestro mundo y ponía fin al sueño. Un despertador que ansiaba sentir pero sin prisa. Aquello ya forma parte del pasado, de mi pasado y del pasado de aquellos que en algún momento formaron parte de la aventura. Un pasado del que no debemos alimentarnos para vivir, pero si aprender de el.
Después de cuatro meses ya se cerca la próxima, una realidad ya con el billete en mis manos. No sera un viaje de aventura y sueños como el ultimo, sino una vuelta a mi paraiso por excelencia en Tailandia, la playa de Ton Sai en Krabi. Volver a ser mono por un tiempo y subirnos por las paredes como si tuviesemos quince años. Volver a perder la noción del tiempo tumbado en la hamaca del bungalow fumandome un "cigarrito de la risa". Volver a vivir. Esta vez sera diferente, a parte de Alba también vendrán mi hermano y "la Nurieta" (mi cuñada), saliendo por fin de la guarida donde viven. Diferente pero igualmente didáctico y seguro que no les defraudara.
Para finalizar quiero darle las gracias a toda la gente que siguió el blog mientras yo me lo pasaba en grande al otro lado del globo. Hubieron días buenos y días malos, pero nunca olvide a la gente que sabia que estaban ahí detrás de la pantalla del ordenador, a la gente que me hecho de menos y de mas, gracias a todos. En especial a la "Bestiola" y a mi "viejita", que fueron las que mas
aguantaron y sufrieron.
"Podrán morir las personas, pero jamas sus ideas"

miércoles, 23 de abril de 2008

NAGANO, MONKEY PARK

Acabo de ver las fotos del dia en el ordenador y no tengo palabras, despues del trabajo de todo el dia me quede con la boca abierta, sencillamente maravillosas. Fuimos (bueno fui, por que bestiol... supongo que tiene otras prioridades) a Nagano a por una foto de los monos de las nieves (un simbolo de Japon para mi), una foto para enmarcar, algo que representase este pais, una foto sonayada, y la verdad es que salieron de mas.
Nagano es una ciudad totalmente diferente de las visitadas hasta ahora. Esta anclada en un valle toda rodeada de montanyas, en el corazon de los alpes japoneses... fantastico! (con lo que me
gusta a mi la montanya). Hoy la historia va de locura por la fotografia: Nos levantamos temprano, desayunamos (nuevamente de puta madre) y a por el bus que nos llevaria a Jigokudani Yaen-koen, donde se encuentra el monkey park, a una hora de trayecto mas o menos. Una vez alli media horita de pateo mas 500 yens de entrada y ya estavamos entre monos. Jigokudani Yaen-koen es un sitio donde los monos campan a sus anchas (no os vayais a creer que estan encerrados, son libres!), es el sitio donde viven. Viven mas de 200 y se pasan el dia entre el bosque y el onsen, un rollo piscina de agua caliente unicamente para ellos. El mono de las nieves japones es una especie de macaco super docil (nunca en mi vida habia visto unos monos tan tranquilos y buenos). Son monos de cara roja (y culo) super peludos (para aguantar las bajas temperaturas del hinvierno, ya ves!). Son preciosos, con el pelo todo bufado... parecen peluches. Se nota que los tienen bien ensenyados, el unico que les da comida es un tio que hay por alli que se cuida de ellos (nada de turistas dandole comida a los monos, que luego pasa lo que pasa). Unos monos super tranquilos, pasan cerca de ti (tocandote) como si de uno mas se tratase
o se te sientan al lado sin ningun problema (supongo que estana costumbrados a ver gente). Es un sitio donde puedes pasarte horas tranquilamente (la tranquilidad se contagia) contemplando la vida social de estos animales, mirando como se limpian, como se banyan, comen, juegan, cuidan las crias... en defenitiva entretenido 100x100. Yo me lo pase en grande tirando fotos, mas bien haciendo pruebas. 4 horas, 400 fotos, de las cuales me quede 150. Una locura, pero es que no pude contenerme, una puta locura...fanatismo influenciado por el varelismo que cogi en Tailandia, siempre al milimetro, siempre hasta la victoria, hasta conseguir lo que uno vino a buscar... jejeje! Esta vez bestiol no se aburrio y paso el rato tomando el sol mientras mirava a los monos. Me fui de alli con el trabajo hecho, con el premio al esfuerzo... jejeje! un gustazo! La verdad es que me hubiese quedado mas tiempo (y toda la noche), pero ya estava bien. Con el tesoro enel bolsillo para casa. Tanto tirar fotos se me olvido todo: beber, fumar, comer... hasta me olvide de vivir. Me sumergi en un mundo de luz, diafragamas y velocidad del cual no hubiese podido salir sino llega a ser por bestiol (mundo raw). Cuando lleguemos a la ciudad lo primero que hicimos (con el hambre que teniamos) fue comernos un sushi de puta madre, mas que nada para celebrar Sant Jordi (felicidades Tajuo)...jejeje! Siempre hay algo que celebrar. Y nada, manyana volveremos a Tokyo para pasar los dos ultimos dias de holidays (la aventura se acaba, aunque yo creo que acabo hace dias), porque pintan mal tiempo para los proximos dias, y aqui no se equivocan los del tiempo. Agur y nos vemos el sabado!
P.D. Gepetto vente para Japon que aqui ponen jazz hasta en la sopa... tu musica!

martes, 22 de abril de 2008

FUKUOKA/ JAKARTA: EMPEZAMOS A VIAJAR!

Despues de dos semanas por Japon, cuando ya se acaba el viaje, empezamos a sentir que viajamos. Supongo que las ganas de estar juntos nos anularon las ganas de viajar. Yo llegue a Japon como si ya hubiese terminado mi viaje, como si de un premio se tratase finalizar aqui y bestiol llego con ganas de unas vacaciones. Se junto el hambre con las ganas de comer y paso lo que paso... Japon con dinero, lujo por todo lo alto (que uno no es de piedra! jejeje!) Pasemos unos dias sin tener demasiado claro el rumbo, aunque al final nos sumergimos de pleno en el mundo nipon. Disfrutando de los placeres que ello conlleva: estancia y comida, porque los paisajes estan bien pero no son ninguna maravilla del mundo. 
Japon es un pais de contradicciones, de las cuales la que mas me ha impresionado es ver a los ninyos de la escuela, siempre uniformados con esos trajes dignos de la postguerra, del primero al ultimo (parecen salidos de un capitulo de cuentame). Y otra cosa para flipar, es ver las dos caras que tienen los japonese: una seria y formal a la hora del trabajo y otra desfasada y divertida a la hora del ocio. Me encanta esta gente! Dejandonos de sermones entremos en lo que nos pertoca, contaros un poco los ultimos dias por el sur de Japon. El ultimo dia que escribi deje el siguiente destino en el aire, aunque nosotros ya lo teniamos claro: Fukuoka, la ciudad de los ramen. La ultima cena en Hiroshima fue de escandalo: sushi, tempura y cangrejo configuraron el menu. Digno del senyor marques (toma nota Santallusia). No recuerdo en mi vida tantos banquetes seguidos... esto se tiene que parar porque el bolsillo empieza a notarlo, jejeje! Japon no es tan caro como me habian dicho, pero cuando te paras a hacer cuentas de lo gastado (no me extranya con el plan de vida que llevamos... jejeje!), flipaaas! Pero, yo solo digo una cosa: que nos quiten lo bailado!
A la manyana siguiente de nuevo desayuno de buffet (ya ves!!! aprovechando... jejeje!) y a coger un nuevo tren (Japon va de trenes), este hacia el final de la linea shinkansen, este hacia Fukuoka. En hora y poco nos plantamos en la ciudad, nuevamente una imensidad de edificios monstruosos plagados de gente (a ver cuando encontramos un rollo pueblo). Rapido encontramos hotel (no nos movimos demasiado, lo que os dije: para ahorrarse 2000 pesetas...) y rapido nos fuimos a conocer. Era la primera vez desde que estamos en Japon, que el mismo dia que nos moviamos para otro lugar lo aprovechamos visitando la ciudad (los demas dias fueron viajar y luego habitacion de clausura, tambien por el tiempo pero nosotros ayudavamos). Primero nos fuimos hacia la zona del canl city, un rollo erosky que no me gusto nada (como lo pintavan en la guia se veia muy bonito, pero vaya cutrada... mas consumismo, solo consumismo!). Pudimos tomar un poco de contacto con una mujer mayor que vendia sushi en medio de una calle plagada de grandes boutiques, como si de un monumento mas del pasado se tratase (contrastes de los que os hable). Luego visitamos un templo, porque nos pillo de paso. La verdad, es que los templos japoneses me saturaron super pronto. Hay por todos lados y todos son iguales... que quereis que os diga? Seguidamente, como el hambre apretava decidimos probar la sopita de aqui, el lugar ideal para tomarte una sopa. Ya entrada la tarde nos fuimos hacia la zona verdaderamente de ciudad (lo de antes era super relajado en comparacion a lo que vendria luego, la ciudad en todo su esplendor), la zona de Tennji. Paseando entre los edificios encontramos un parque (de puta casualidad) en el cual habia un mirador. Desde lo alto podias ver la inmensidad de la ciudad, podias contemplar la masa de edificios perdiendose uno tras otro en el infinito (un poco exagerado pero ya me entendeis), podias ver realmenter hasta donde llegava esta obra (si se puede decir obra) creada por y para el hombre (miedo da!). Luego continuamos nuestra ruta por otro templo (tambien encontrado por casualidad) y acabemos en medio de la multitud en la zona de grandes centros comerciales, que aqui en Japon parece que cada dia es sabado (a la hora de comprar y cenar). Volvimos a pasar por un cajero (que no veas como se va la pasta), cosa que siempre crea un poco mas de tranquilidad (no me imagino en Japon sin un duro) y seguridad en uno. Esa noche hubo un cambio en la dieta (hablando de cenas), cambiemos el pescado por la carne. Comimos en un restaurante con una brasa en el centro de la mesa donde tu te hacias la carne a tu gusto. Como disfrute, la carne me pierde... jejeje!
Al dia siguiente nuevamente movimiento, cambio de lugar. Cogimos el tren (esta vez normal) y hacia Beppu, una ciudad balneario. Llegamos y dimos con el mejor hotel calidad-precio hasta el momento en Japon. Fue abrir la puerta de la habitacion y la boca al mismo tiempo, acordandome de Macao (esto en pequenyo). Como hasta las cuatro no podiamos entrar (la politica de los hoteles japoneses), nos fuimos a visitar los jigokhus (tambien llamados infiernos). Fuentes de aguas termales en las cuales no puedes banyarte a causa de la elevada temperatura del agua. Para pegarte un banyo tienes los Onsen, pero eso tendra que esperar ya que no hay tiempo para todo. Cogimos un bus (estos japonese lo tiene todo organizado) que te lleva a la zona de los jigokhus y empezamos a visitarlos uno detras de otro. Eran una especies de jardines super bien cuidados, mas bien preciosos, con fuentes de aguas termales hechando humo sin parar (bestiol no se lo creia que fuese de verdad... jejeje!). Lo mas guapo de todo es el cambio de colores que presenta el agua: verde, azul, marron, blanco, rojo,... al gusto del consumidor! Tambien tenian una especie de zoo en miniatura dentro de uno de los jigokhus (estos japoneses...) y en otro tenian cocdrilos con cara de asesinos. Otra vez volvio a decepcionarme el trato que le dan a los animales... deprimente! Pero que se puede hacer? Este dia fue el primero de todos los que llevamos en Japon que sentimos un poquito el sentimiento viajero (solo un poquito!). Esos dias que te lo pasa bien y disfrutas como nunca, a parte que hizo un sol que hacia dias que no veia (todo ayuda). La cena en un rollo bar de pueblo (esto ya me gusta mas), un bar de tapas. Solo entrar me senti como si estuviese en Granada... que recuerdos! Que diferencia de la ciudad a los pueblos, anyos luz!
Ultimo dia en la zona. Nos fuimos a Usuki a ver las cabezas de los budas. Un corto trayecto en tren de una hora nos dejo en el pueblo de Usuki. Al llegar nos encontramos un poco descolocados, ya que no sabiamos muy bien donde quedava lo de los budas a parte de como llegar. Pero preguntando a un tio me dijo que podia alquilar bicicletas en la estacion. Alquilar se referia a que te la dejavan a cambio de nada, ni un duro... ni el pasaporte, para alucinar! vaya gente! Cuando vi eso me acorde de lo que me dijo el peruano sobre como eran los japoneses hace 20 anyos y como habia cambiado todo hoy en dia a causa de los turistas. Esa era la gente de pueblo que yo estava buscando, gente que dan a cambio de nada, gente que confia en el projimo, aunque hoy en dia en la mayoria de paises no se puede ser asi ya que te la clavarian con baselina y ni te enterarias (bueno, te enterarias pero demasiado tarde). Pues nada, excursion en bicicleta rollo verano azul. Ahi si que viajamos, cantando, haciendo carreras, disfrutando de verdad, olvidando el ayer y el manyana. Media horita en bici (unos 5 kilometros), estirando las piernas, y nos plantamos en los budas. Los Budas estan enclavados en medio de un bosque de bambu super guapo... Buff! No se los que hay, pero muchos. Situados por todas partes, de diferentes formas y colores, entretenido, guapisimos! El mas guapo y mas importante es la cabeza del buda dainichi... sin dudarlo. Mientras recorriamos de un lado a otro viendo cabezas tuvimos tiempo de perdernos por en medio del bosque de bambu, un sitio realmente fascinante (tendriais que ver que bambus), acogedor si no fuera por las serpientes que senyalavan en unos carteles (no se muy bien que ponia porque yo no leo japones, pero la pinta no era demasiado buena). A la hora de comer cambiemos la manera habitual. Esta vez compremos en un super y nos lo comimos en un parque al solecito (mejor no se podia estar), igual de bueno que en un restaurante y tres veces mas barato (el rollo de siempre).
Hoy el dia fue puro estress. Nos levantamos a las 6 de la manyana con la intencion de ir hacia el monte Fuji, pero como la mayoria de las veces pasa hubo cambio de planes. Tomemos un tren normal hacia Kokura (1 hora) donde hicimos cambio al shinkansen. Desde Kokura a Tokyo 5 horas mas. Ya en Tokyo empezo el stress de verdad, ese cambio que se produjo en nuestro ritmo de vida y en nuestro entorno nos trastorno por momentos. Suerte que supimos mantener la calma y le ganamos la partida al stress. Al final nos decidimos, ayudados por el tiempo (davan mal tiempo en Fuji, o sea que a ver los monos de las nieves en Nagano) y pasando de quedarnos en Tokyo nos fuimos hacia Nagano, en el medio de los alpes japoneses. Dos horas mas en tren y ya estamos aqui, en el medio de las montanyas, de nuevo tranquilidad (aunque la ciudad tenga 360.000 personas, un pueblo pequenyo como dicen ellos) por unos dias (pocos ya), de nuevo en las alturas!
P.D. Esta entrada esta dedicada al tiet Santi, un fanatico del blog.

viernes, 18 de abril de 2008

HIROSHIMA: RECUERDOS DEL PASADO

Seguramente todos habreis oido hablar alguna vez de Hiroshima por el tragico suceso del 45, cuando los americanos hicieron detonar la primera bomba nuclear en la tierra. De eso casi ya no queda nada, a parte de algun edificio conmemorando dicho hecho. En el presente Hiroshima es una ciudad mas de Japon, aunque en la mente de la gente aun perdura el pasado.
El primer dia en Hiroshima fue gris, se paso todo el dia lloviendo y poca cosa pudimos hacer. Antes de instalarnos en el hotel nos fuimos a internet. Mientras caminavamos bajo la lluvia unos japoneses nos dieron un paraguas (parece que los regalen, porque no es la primera vez que nos lo ofrecen). No pasa un dia en Japon que no flipes con la gente... me encantan! Nos costo lo suyo encontrar internet (aqui pasa lo mismo que con los cajeros internacionales, casi no hay y caro que te cagas), pero al final dimos con el. Estuvimos pasando el rato (yo escribiendo) hasta la hora del chek -in (no ibamos a estar por la calle). Luego nos pasamos toda la tarde en la habitacion contemplando el rio (porque las vistas son esplendidas, aun lloviendo) desde lo alto. Un dia gris que acabo con una sopa de noodles en un chiringuito callejero (super autentico). Lo bueno estava por llegar...
El dia siguiente amanecio igual de gris aunque no llovia (por el momento). Desayuno en el hotel con sorpresa... vaya buffet! Cuanto tiempo hacia que no veia un desayuno asi. Luego ya si, lloviese o no ibamos a ir a conocer un poquito de historia de esta ciudad. Yo no soy mucho (por no decir nada) de museos, pero la historia de esta ciudad me afecta personalmente (60 anyos no son nada, practicamente se puede decir que es presente). Cogimos el tranvia y nos fuimos hacia la zona del parque conmemorativo de la guerra, donde se encuentran la mayoria de monumentos hechos en honor a lo sucedido aqui. Primero que todo visitemos la cupula de la bomba atomica, un edificio ruinoso que conserva el estado en que quedo cuando la bomba estallo. Mas que nada un simbolo, un recuerdo inborrable del pasado, porque no es que tenga demasiado encanto en si (podria ser cualquier edificio viejo en ruinas, personalmente mi primera imprsion fue Bosnia). Ahi comenzo de nuevo a llover y ya no pararia durante todo el dia. Despues de la cupula crucemos el rio y estuvimos paseando por el parque, lleno de simbolos por la paz, donde tambien se encuentra la llama que no se apagara hasta que se destruya la ultima arma nuclear en la tiera (o sea nunca, seamos realistas). Despues de pasar un rato bajo el agua (pero con paraguas) decidimos entrar en el museo de la guerra (cuantos anyos hacia que no entrava en un museo... Buff! ni me acuerdo). Por 300 yens te daban unos cascos donde te explicavan paso a paso en espanyol lo sucedido (tenia que ponerme al dia, que del EGB ya ni me acuerdo... jejeje!). Ver las fotos de lo sucedido impacta un huevo. Es un sitio que realmente te pone los pelos de punta, un sitio que da para reflexionar, un sitio que te deja frio, sin palabras. Cuando te cuentan que los americanos decidieron tirar la bomba atomica en Hiroshima, como si de conejillos de india se tratasen, para ver sus efectos, que dices? que piensas? Pues... que hijos de puta! Sin comentarios... Salimos del museo con la cabeza en blanco, con una sensacion de impotencia que se te queda en el cuerpo... pero bueno, la vida sigue (sino que se lo digan a esta gente). Pasado el dia volvimos a ir a internet, que lo que escribi el dia anterior se me fue todo a la mierda (despues de una hora de escribir , va y se me borra todo... pille una mala ostia!). Hecho el trabajo ya para el hotel de nuevo. Si la cena del dia anterior fue una triste sopa caliente, la de este dia fue un rollo mariscada a base de cangrejo (4 billetes por barba! a full!). Nos pusimos las botas a base de bien en un restaurante tipico japones (alli esta la casa del pulpo y aqui la del cangrejo). En este final de viaje si que parece que todos los dias sean sabado, sabado noche! lo que haga falta... jejeje!
Hoy, ultimo dia en Hiroshima, nos levantamos temprano para ir a visitar la isla de Mijayima. El dia amanecio soleado, aunque el clima era frio (frio que te cagas, aqui es para flipar con el tiempo). Otra vez placer desayunado (ya ves!) y de nuevo tranvia. Parecia que el sitio estava cerca, pero que va! El tranvia iba mas despacio que una tortuga y encima parava cada 200 metros. Una hora o mas tardamos en llegar al final del recorrido donde debiamos coger un ferry que nos llevaria a Mijayima. Solo llegar ya flipamos con una especie de ciervo (con los cuernos cortados... pobres!) que hay por todos lados (como si fuesen ovejas en Nueva Zelanda). La atracion principal es un Torii flotante, una especie de puerta de entrada. La verdad es que es super guapo y fotogenico, a parte de inmenso. Despues de hacerle unas cuantas fotos entramosen un templo que queda enfrente de el, pero la verdad es que no vale demasiado la pena... no esta mal! (te puedes ahorrar la entrada, hay muchos mas y son gratuitos). Cuando bajo la marea fuimos hasta los pies del Torii para contemplarlo desde la base (entre la multitud, porque no veas si hay turistas). La rasca era bastante seria y bestiol, uno de los animales mas frioleros que existen en la tiera, estava ya de los nervios conmigo (se le acabava la paciencia) porque no parava de tirar fotos (lo siento, pero necesito muchas pruebas. Cuando llegue ya ire a la Iglesia de Varela... jejeje!). Para poner calentura y relax nada mejor que una sopa calentita, y eso es lo que hicimos. Despues de comer ya para casa, una vez mas. Queriamos subir en el teleferico hasta la cima del monte (que ya teniamos los tickets, bueo un bono para el tranvia, ferry y tele), pero estava cerrado por el viento... ya ves! Antes de llegar al hotel parada obligatoria para explicaros una historia mas, esta vez en Hiroshima. Y esta noche de nuevo cenita de despedida... jejeje! Se me acaban los dias y no me doy ni cuenta... Por que sera?

miércoles, 16 de abril de 2008

OSAKA: VUELTA A LOS ORIGENES

Mi primer destino en Japon cuando llegue de Australia fue Osaka y ya que nuestra ruta (virtual, porque en esta vida no hay nada claro nunca) pasava por aqui no podia dejar a bestiol sin ver esta encantadora ciudad. Una ciudad tranquila que te atrapa y no se muy bien porque, ya que sitios de interes no tiene practicamente ninguno, simplemente una ciudad mas pero diferente. Sera la ambilidad de su gente, o lo buena que esta su comida (que nos metemos unos banquetes que flipas... buff!) o simplemente porque en esta ciudad el ritmo lo marcas tu, no se... pero engancha. A parte del alojamiento que es barato y bueno, cosa que cuesta de encontrar en Japon y cuando lo encuentras es de agradecer.
El ultimo dia (primero en Osaka) despues de escribir en internet rapido salimos a dar una vuelta por la ciudad. Ya era mediodia, o sea que no teniamos demasiado tiempo. Cogimos el metro y nos fuimos hacia la zona de la bahia, donde se encuentra la noria mas grande del mundo (una anecdota mas de muchas) con 112 metros de altura. Fuimos pero no subimos... no pregunteis por que. Con el tiempo que hacia que no veia una noria flipe bastante, porque esta es gigante! Luego estuvimos paseando por los alrededores entre el puerto y el rio, entre parques y jardines como si se trastase de hacer pasar el tiempo, buscando el final del dia, sin muchas ganas de ir hacia ningun sitio mas (dia de viaje, dia perdido), esperando la oscuridad. Ya en casa tuvimos la suerte de encontrarnos un restaurante que te cagas al lado del hotel, ya ves! vaya manjar que nos metimos (no nos estamos de nada). Antes de irnos a dormir nos hicimos un planing de ruta para el dia siguiente, que sino no hay dios que nos saque de la cama. Primero visitariamos la zona del suburvio donde estavamos (lo mas interesante de un pais es verle la otra, eso que la mayoria de los turistas no ven o no les dejan verlo), despues subiriamos al edificio mas alto de Japon, el Umeda sky building, con 178 metros (poca cosa) y para finalizar el dia un paseo por la zona de Minami, mas concretamente Dotombori, el centro de ocio de Osaka.
A las 10 en pie y desayuno en una cafeteria (aburguesado total, cuando llegue no me voy a conocer... jejeje!). Luego empezamos por el suburvio, una zona donde la mayoria de gente que viven son personas mayores (poca juventud se ve por aqui), un sitio donde los edificios son viejos y las luces de colores no se ven por ningun sitio. Empezamos visitando un parque en la zona de sitio. Empezamos visitando un parque en la zona de Tennoji. En la mayoria de los parques puedes observar la vida que llevan los denominados sin techo, tumbados bajo el paraguas al sol o simplemete leiendo un trozo de periodico que han sacado de alguna papelera. Los sin techo aqui en Japon son una poblacion a tener en cuenta, aunque parezca mentira, y la mayoria de la gente los discrimina a muerte. Despues de observar la vida de la calle (una de las mas duras que hay) estuvimos paseando por una especie de jardin japones con un lago en el centro (en el mismo parque), todo cuidado hasta el ultimo detalle, creando un ambiente super relajante. No pudimos resistirnos a visitar el zoo y la verdad es que hacertamos, porque eso es para verlo. Si los jardines los cuidan hasta el ultimo detalle, no puedo decir lo mismo con los animales, que viven en unas condiciones... Todos apilados, en sitios super pequenyos que casi no pueden ni moverse, llenos de mierda (poco limpian), casi sin agua,... no se, un trato que no me gusto nada (tanto ejemplo y en esto la cagaron bien cagada). Otra cosa mas, pero esta de risa, tendriais que ver a los japonese haciendose de risa, tendriais que ver a los japonese haciendose fotos con las cabras, ovejas, gallinas... para flipar! Seguramente no han visto nunca ninguna y alucinan... jejeje! Todo estos animales en medio de tigres, leones, hipopotamos o monos (vaya zoologico, mas bien un circo). Vaya pena que me dio verlos en esas condiciones (la verdad es que impacta), todos ellos con una pena que me dieron, todos ellos con una cara de aburrimiento que no veas. Aparte de que parecia que estuviesen enfermos... pobres bestias! Despues de ver injusticias y diferencias tanto humanas y animales decidimos irnos a visitar un barrio antiguo de la zona que quedava alli al lado. Un sitio donde tan solo quedan salas de juego (que no veas los japoneses como le tiran a las maquinas), restaurantes poco atractivos (alguno atractivo hay, claro) y poca cosa mas a parte de unas pintas serias... jejeje! Comimos sushi y hacia el corazon de Osaka, Umeda, nuevamente en metro (uno de pueblo como yo que podia contar las veces que habia ido en metro con una mano y mirame... todo un gitano cosmopolita, jejeje! Llegamos y directos hacia la Umeda sky tower, el edificio mas alto de Osaka y tambien de Japon. 700 yens (el cambio en Japon es super facil, un yen una peseta) y directos hasta el piso 35 luego un par de escaleras mecanicas hasta el 40! Las vistas desde las alturas... que os voy a contar, ya estareis cansados de tanto cuento, jejeje! Imaginaros... Luego de regreso a la tierra y ha sacar dinero (city bank al canto), que en Japon no veas si cuesta encontrar un cajero internacional. Y ya sabeis que en este mundo si no tienes dinero no vas a ningun sitio, y lo nuestro se trata de ir. Ya con dinero en el bolsillo nos fuimos para Dotombori, la zona donde se cuece el bacalao en Osaka. Una zona llena de fashion victims, colegialas vestidas de putas (rollo torrente, pero aqui de verdad), hombres de matrix y buscavidas. Un sitios donde puedes observar el consumismo en su estado mas puro, donde una ninya pude venderle unas bragas usadas a un pedrasta por 40 euros para comprarse ropa y aparatos electronicos (si eso es el futuro... cagate!), donde lo unico que vale es el dinero (nada mas!) y como vistes (en Espanya tambien), lleno de grandes centros comerciales con sus luces de colores destellantes por todos los lados, un caos cerebral que tiene repercusion en sus vidas aun sin saberlo. Pero Japon puede sorprenderte en cualquier momento, puedes pasar de las calles plagadas de gente donde casi no te puedes mover a una calle desierta y tranquila simplemente girando en el proximo cruce que encuentres (a izquierda o derecha, es igual... son como los borregos)... para flipar! Son como autopistas por donde todo el mundo circula y las demas carreteras secundarias tranquilas y vacias (que muchas veces son mas rapidas... tu sabes!). Despues de observar el mogollon, comernos unas bolas de pulpo (no me convencieron, no se si fue el sitio o las bolas) y unas patas de cangrejo (rollo gourmet, pero es que a bestiol la vuelven loca) y dar un pase por el rio entre edificios (superguapa la zona) ...vuelta a casa. Coges el metro, llegas al suburvio y cuando sales a la calle es cuando te das cuentas donde estas... un cambio brutal, impactante! Pasas del mogollon a la nada, de luces de colores al negro de la oscuridad, de edificios futuristas a edificios anclados en el pasado (en su dia serian lo maximo), de un pais rico a uno pobre, gato negro gato blanco! Y todo ello en tan solo 10 minutos! Para finalizar nuestra estancia en Osaka hicimos una pequenya cena de despedia (que ya van unas cuantas) en el restaurante del dia anterior.
Nos fuimos con un poco de resentimiento por lo bien que se estava en el hotel ademas del trato recibido (que la gente es la ostia, si no hubiese reservado para hiroshima nos quedavamos un dia mas). De nuevo el tren balilla (para aprovechar el tiempo) y hacia Hiroshima. Llegamos lloviendo (y pinta mal), cogimos el tramvia (porque en esta ciudad no hay ni trenes regionales ni metro) y nos plantamos en el hotel. Primero que todo comer (porque los hoteles aqui son la polla... el check in a las 4), que nos metimos un banquete a base de cangrejo (esto ya parece un viaje de novios... jejeje!) que no veas y luego ya si para el hotel, habitacion en la planta 11 con unas vistas al rio que no veas. Ya se sabe, al mal tiempo buena cara... jejeje!

lunes, 14 de abril de 2008

KYOTO: UNA DE TEMPLOS

La ultima tarde en Tokyo no paro de llover ni un momento, la pasemos entre el zulo (que le supimos sacar partido, pronto nos acomodamos y nos encontramos como en casa) y restaurantes (degustando platos tipicos de Japon, mmmm...). Al dia siguiente de nuevo madrugon (eso si que me va a matar y no el alcohol), pasando de sorpresas ya que no sabiamos muy bien donde estava la estacion de donde saliamos hacia Kyoto, pero fue cosa facil. De Asakusa a Ueno y de Ueno a Tokyo station. Un pequenyo tetenpie y a esperar el tren bala. De nuevo estavamos viajando, moviendonos, nos sentiamos un poco mas vivos despues de unos dias aletargados. Una vez dentro del tren, decir que es supercomodo, unos asientos super anchos y espacioso, el unico inconveniente un tio que tenia a mi lado que no parava de fumar cigarros, jejeje! (ya parezco gepetto) La verdad es que el tren es igual que un avion pero sin alas, futurista total, pero para volar aun le falta. Iria rapido, pero nada de otro mundo, no se... en 2 horas y media nos plantamos en Kyoto. Dicen que es el centro cultural de Japon y me lo creo, porque lo unico que hay son templos y mas templos. A parte de guiris, que si en Tokyo casi no habia visto aqui esta lleno. Solo llegar nos fuimos hacia el hotel que habiamos reservado, un hotel que pintava muy bien. Llegamos, pregunto por la habitacion y me dice la tia que no hay reserva. Miro en internet y veo que me habian enviado un email notificando el `full` del hotel (cagate!). Pues nada, agarra los bartulos y de paseo por la ciudad a ver si encontramos algo. Rapido encontramos algo, algo pijo y cutre al mismo tiempo, pero es que aqui en Kyoto es un mundo muy pijo y eso conlleva un precio exhaustivo de los hoteles haciendo desaparecer los de precio medio (te hacen pagar las ganas), y los de precio bajo estan reservados hace meses. Como no teniamos muchas ganas de dar vueltas en el primero que encontramos nos quedamos, un poquito caro pero bueno... Llevavamos una perreria encima que es la ostia, nos pasamos toda la tarde en el hotel sin salir de el. Unicamente para comer y cenar! (recuperando fuerzas) Asi se paso el dia, de hotel en Tokyo a hotel en Kyoto.
El siguiente dia en Kyoto ya fue mas entretenido aunque fuimos todo el dia a remolque. El sentirnos como si estuviesemos en casa nos hace ir super tranquilos, con una calma fuera de lo normal para viajar. A las 11 de la manyana nos levantamos... imaginate! Decidimos visitar el mercado de Nishiki y la zona de Higashiyama, llena de templos por todos lados. Desayunamos en una cafeteria croasants y cafe con leche (como si estuviesemos en Barcelona) y tomemos el metro hacia el centro de la ciudad. Al poco rato estavamos en el mercado, un rollo carrer La cort lleno de paradas a banda y banda, en las que vendian verduras, pescado, sandalias,... un poquito de todo. Yo me esperava un gran mercado rollo asiatico, a todo lo ancho y lleno de paradas hasta donde abarca la vista, con diferentes zonas donde puedes ver cosas asombrosas para tus ojos. Pero no, esto era mas moderno quitandole bastante el encanto de tradicional. Estuvimos un buen rato por dicho mercado, mas que nada porque yo estava probando la camara y no acabava de afinarla (jejeje!). Foto aqui, foto alla y la penya partiendose el culo... jejeje! Antes de salir hacia los templos nos comimos un pinchito de pescado que flipas de bueno. Desde el centro nos fuimos direccion hacia el nordeste, en busca de esos templos japoneses que dicen que son tan guapos. Lleguemos y nos saturamos. Con la calma que llevavamos nosotros y alli habia de todo menos calma. Llenos de gente por todos lados, a parte que los templos tampoco no son nada de otro mundo. Puestos todos uno al lado de otro como si de una exposocion se tratase. No se si es que ya estoy saturado de templos (anteriormente he visto ya demasiados templos en Asia) o que, pero la verdad es que no me dicen gran cosa estos templos. Los veo demasiado nuevos y el acceso demasiado facil. La mayoria son templos totalmente modernos super restaurados, que casi no conservan nada de lo antiguo. Yo prefiero un templo antiguo y viejo aunque este apunto de caerse que uno totalmente nuevo y super guapo. Pasando de templos, me decanto por observar la vida de la ciudad, la vida del presente que es igual o mas impactante. Acabamos super cansados de todo el dia entre multitudes, yo creo que era estress... jeejeje! Pero antes de volver a la habitacion, nos pasamos por ponto-cho (rollo sadomasoquismo), una callejuela la cual pintavan como super tradicional con casas de madera y globos de papel iluminados pero nada de nada. Se trata de un sitio super moderno, aunque aun conserva algo del pasado, lleno de restaurantes super caros y gente de pasta... chic! (jejejeeje!) Solo fue una pasada y a la llarga, tuvimos suficiente... punto y final al dia.
El tercer dia ya fue mas disfruton, con la calma pero disfruton. Volvimos a levantarnos a las tantas, volvimos a desayunar en el mismo sitio del dia anterior y volvimos a pillar el metro, pero esta vez a diferente sitio, hacia el noroeste. Primero estuvimos por el palacio imperial, donde pudimos ver las familias niponas de picnic bajos los arboles en flor (domingueros japoneses). Super guapos los arboles en flor, rojos, rosas, blancos, todos a rebosar de flores. Estuvimos un rato paseando por alli, pero decidimos ir hacia otro lugar ya que se parecia bastante a lo del dia anterior, lo digo por lo de la multitud de gente. Tomemos rumbo este, hacia unos templos que marcava la guia, a ver si podiamos ver algo autentico. La verdad es que aunque tengamos guia no la hacemos servir para nada, practicamente lo unico para lo que la hacemos servir es para mirar el siguiente destino, que eso con un mapa nos bastaria... jejeje! (he tenido tantas biblias y tantas religiones durante mi viaje que me parece que me he vuelto ateo por unos dias...jejeje!) Paseando por la ciudad, puedes ver geishas vestidas con su indumentaria habitual desfilando
por la calle... eso es cultura! Mientras caminavamos por una calle, encontramos un templo (aqui hay por todos lados) y decidimos entrar (mas que nada para seguir probando la camara... jejeje! que necesitos muchas practicas...). Nos lo pasamos de puta madre... que guay! a parte no habia nadie, que tranquilidad. Luego proseguimos nuestro viaje, pero pronto nos volvimos a desviar de la ruta y tomemos un camino que no sabiamos hacia donde iba, pero seguro que algun templo. Fuimos caminando por dentro de un bosque super guapo, todo el suelo lleno de hojas (mas que primavera parecia otonyo), hasta llegar a la cima donde se encontrava un templo... un sitio realmente mistico. Volvi a pasarmelo bien, a disfrutar con esos templos perdidos en medio de la nada o simplemente olvidados. No templos super turisticos que los pintan como lo no va mas y al final simepre te acaban defraudando. Ademas de que te meten una clavada que te cagas... una atraccion turistica mas! Sin tener ni puta idea de donde estavamos ni de donde ibamos nos metimos por unos callejones para salir de nuevo a otro templo, igual de guapo, este era un rollo budista y eso ya me gusta mas, parecia que estuviesemos en las montanyas de Tailandia. De vuelta hacia la estacion nos pillo la lluvia (gracias a mi que me entretuve haciendo fotos a las bicicletas), pero solo nos mojemos un poquito. Luego hicimos cena de despedida en un restaurante cercano al hotel, vaya comida mas buena, que rica, con sus cervecitas y todo... jejeje! Y es que nos estamos empapando de cultura a base de comer... Ya ves! Dejamos Kyoto con una idea clara, si te gustan los templos vas a flipar y si no, tienes muchas mas cosas para alucinar... jejeje! Tres dias en Kyoto se puede decir que no dan para mucho, pero que se va a hacer... Por lo menos una idea superficial.
Hoy nos levantamos temprano porque le dijimos al tio del hotel que nos llamase (porque no tenemos hora ninguno de los dos, los mobiles sin bateria y no se pueden cargar, eso es vida!) para pillar el tren hacia Osaka. En cuarenta minutos nos plantamos en Osaka y de nuevo para el suburvio de Shin-Imamiya (ya estuve cuando llegue de Australia), pero esta vez con bestiol. Hotel de puta madre (aunque nada de lujos) y barato (eso ya me gusta mas). Porque aqui en Osaka si que hay hoteles de precio medio, calidad-precio estupenda. Y nada, os dejo que nos vamos a dar un rulo por la ciudad, aprovechando que hace un sol estupendo en el pais de la lluvia.